Esta tarde llueve, como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.
Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?
Viste de gracia y pena; viste de mujer.
Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su "No seas así!"
Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con óleos quemantes el punto final.
Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.
Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.
Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón!
César Vallejo - Heces - Los Heraldos Negros (1918)
Algunas veces en el paraíso también hay zonas oscuras; la semana pasada no fue apacible, entre algún que otro "peloteo" laboral y los malos entendidos en mi relación sentimental, estuve emocionalmente inestable y cuando eso sucede se me da por leer poesía. Podría haber abrevado en Emily Dickinson, mas mi mente estaba tan sombría que me sentí más cerca de César Vallejo y es por ello que transcribí este poema. El (poema) que siempre me gusta de Él es: Piedra negra sobre una piedra pero no era para esta ocasión. Ya la nube pasó, de nuevo hay sol y esto es sólo un reflejo de un estado de ánimo pasado y el deseo de compartir un poeta.
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