Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
solos
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y un después.
Y sí, a veces se tiene la idea (peregrina, acaso) que Uno va por la vida con una nube propia. Aunque más que una correa, con un grillete adherido a una pierna, sería la sensación. Es lo que hay, dirían algunos y solamente queda esperar a que escampe. Y, tal vez, salga el sol; o no. Basta conque no llueva más sobre Uno.
PS: Gracias a Erlich, por su viñeta. Casi, casi, parece personal (o eso, quiero creer)
Yo me siento igual. Haciendo un aparte con mi situación sentimental, que está muy bien, en todo el resto he sido vapuleado. Espero que el 2011 venga mejor (algo de esperanza o ingenuidad me quedan). ¡Gracias Erlich! Siempre con la idea justa. A todos los que han pasado por aquí: gracias por leerme y también por dejarme ver otros pensamientos y emociones en sus respectivos blogs.
No es que no tenga nada que decir, pero voy pasando de un estado de melancolía, a una cierta desazón, una posterior apatía y luego un cansancio por lo que me rodea: mi trabajo, los políticos y la política, el comportamiento humano en general.
Tal vez debería poner en el blog un, "Cerrado por melancolía", como unos de los cuentos de Isidoro Blaisten; aquí un fragmento:
"Las ideas las tenía yo, ella las ponía en práctica. En general a mí las ideas se me ocurrían cuando espantaba recuerdos o cuando sentado a mi escritorio de ideas jugueteaba con la réplica del puñal de Sandokán, o miraba arder el fuego de la salamandra o miraba el cielo a través de la ventana. Yo hubiera querido, y se lo dije a ella muchas veces, que todas las ideas hubieran sido sometidas a un control estricto de calidad. Yo quería tirar las ideas sobre el escritorio de ideas, atacarlas por los cuatro costados, ver hasta dónde resistían, hasta dónde eran viables y después hasta dónde eran redituables. Pero ella las ponía en práctica enseguida. Así era ella"
A mi las ideas me embisten, muchas veces cuando menos las espero; aún si estoy descansando, me despiertan acuciantes,... malditas!!
Para colmo de males siempre hago asociación de ideas con algo que leo o con la música que oigo, y entonces atacan los recuerdos de vivencias o de aquello que no fue - sabiendo a ciencia cierta que no ocurrirá - y todo esto lleva a qué es en verdad lo que quiero, o me sale, escribir. Y entonces creo que en nada; mas es un nada extraño, pues detrás hay pensamientos disonantes, alocados, extremosos, oscuros y también algunos tontos, sin sustancia, que me dejan insatisfecho de sólo pensarlos. Cómo se ve nada para decir o escribir, sólo palabras gastadas y vanas...
No terminaré como Felipe, dándole la espalda a la realidad, siendo que la misma no se puede cambiar y se acepta tal cual acontece: dura, triste, por momentos insufrible; es lo que hay...
Para el ciervo "León" significa muerte. Para el piojo, comida
Esto nos está diciendo que las palabras no siempre representan lo mismo para todos. Por lo cual, lo importante no es lo que dicen las palabras, sino lo que subyace detrás de las mismas. En estos tiempos en que las palabras están como devaluadas, las ideas que se expresan terminan siendo algo diferente. La representación de cosas totalmente dispares. Si a eso le sumamos fuertes niveles emocionales. El concepto emitido será uno, el envío - representación mediante palabras - será otro y la interpretación por el escucha será algo todavía más diferente. Habremos de ser conscientes de que la comunicación entre los personas es constante, continua, y que será mucho más enriquecedora cuando se aprende a estar alerta; cuando nos demos cuenta de lo que realmente nos están diciendo cuando nos hablan, y cuando no nos hablan. Llegado el caso, con silencios, con gestos, con miradas, con toques afectuosos podemos trasmitir aquello que no logramos con las palabras. En lo personal extraño mis silencios; aquellas épocas en que estando en buena compañia no había necesidad de llenar el aire con palabras.
Del Budismo Zen:
"No hacer hincapié en lo que hablamos, sino en el estado interior de conciencia con que nos sentimos mientras lo hacemos. Esto hará que nuestras palabras tengan fuerza, que nuestra expresión adquiera vigor. No depende de gritar mucho, ni siquiera de decir cosa importantes. La influencia personal, la potencia del impacto de unas palabras, nace de la disposición interior del fondo interno desde el que se proyectan y que está presente en ellas. Si detrás de lo que se dice está toda la persona, con todas sus fuerzas y su presencia total, lo dicho se incrusta en lo más hondo del interlocutor."
Es por ello que por momentos, no importa lo que se dice sino cómo se dice, aquello que existe detrás de las palabras. Siempre he tratado de valorizar a las palabras, trato de no usarlas vanamente o quitándoles su valor cómo tales. Aunque a veces juego con ellas y entiendo que el lenguaje (la lengua) está en movimiento - va cambiando, según uso -. Últimamente lo que no manejo bien es cómo las digo; a veces van con una carga de irritación, con lo cual terminan invalidadas y en otras oportunidades con una carga de indiferencia tal que les merma su efectividad. Lo que he podido observar es que hay un cierto embotamiento y empobrecimiento en el manejo del lenguaje, y todo ello nos está llevando a una NO-comunicación entre humanos (tal vez sea una idea peregrina). Aún así, creo en las palabras para comunicar alguna que otra idea, aunque ame los silencios. ¿Paradojico de mi parte? Tal vez. Mis mayores siempre me han dicho que los silencios "hablan"...
Clave: La ceremonia del té y la calidad de vida, Carlos Farré, Emecé Editores, 2000.
Sin demasiadas palabras. Una canción que aún hoy me estruja el corazón y me trae recuerdos. Sinrazones, locuras y mentiras. Sólo nos quedó el dolor de muertes innecesarias.
NOTA: Si quieren escuchar la canción, por favor pongan el volumen al máximo y déjense llevar.
• 1749 Nace Pierre Simon, marqués de Laplace, Astrónomo, físico y matemático francés. Considerado el "Newton de Francia" • 1881 nace Hermann Staudinger, químico alemán, Premio Nobel en 1953 • 1887 nace Juan Gris, pintor español • 1898 Nace Ricardo Molinari, escritor y académico argentino • 1900 Nace Erich Fromm, escritor y psicoanalista germano-estadounidense • 1903 Los hermanos Wright patentan el aeroplano • 1910 Nace Akira Kurosawa, director japonés de cine • 1912 Nace Werner von Braun, físico e ingeniero experto en cohetes • 1922 nace Ugo Tognazzi, actor y cineasta italiano (m. 1990) • 1949 nace Ric Ocasek, cantante estadounidense (The Cars) • 1989 Anunciada la realización de una “fusión fría” atómica • 1996.-El transbordador espacial estadounidense Atlantis se acopla con la estación espacial rusa Mir. Por primera vez un astronauta estadounidense accede a la estación rusa • 2004.-Se celebra el Día Meteorológico Mundial (DMM), con el que se conmemora la creación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM)
Y es el día del nacimiento de muchos ilustres desconocidos. A todos ellos:
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Una anécdota - que mi Madre siempre contaba en mi cumpleaños, típico de las madres, no? -. Era que nací un día sábado a las 23:00 horas. Al mediodía de ese día, ella se encontraba comiendo uvas de la parra - subida a un banquito -, además de melón e higos (digamos que parece una mezcla explosiva). Por la tarde creyeron en una indigestión y no, era Yo. Fue llegada al hospital, sin tiempo para labor de parto, a la sala de partos y parición. Expeditivo estuvo el asunto...
"Sin embargo, el amor es un delito. ¿Entiendes esto?
(Kokoro, Natsume Soseki, Edit. Gredos)
Comprendo que no sea así, ¿pero, si lo fuera? ¿Y si realmente fuera un delito amar? No estoy pensando en un amor interétnico, como hubiera ocurrido en Sudáfrica durante el apartheid. O en USA, hasta mediados de los '60. O como ocurre entre las diferentes castas en la India.
Estaba pensando (o jugando con la idea) en una relación estándard. Si en verdad estaríamos cometiendo un delito, amando a otro ser. Estoy excluyendo el amor que sentimos hacia nuestras relaciones consanguíneas. Sólo entre adultos.
¿Delito? Porque nos querríamos apoderar del alma, del yo interno, de esa otra persona. Tal vez porque se desearía poseer "algo", que en verdad no se sabe que es. Aquí habría que recordar a San Agustín," uno debe ser capaz de descifrar la diferencia entre el amor y el deseo sexual". Desearía dejar de lado la perspectiva psicológica; pudiendo recordar a Erich Fromm, para quién el amor era un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y aprende. No una pasión que se imponga contra la voluntad de aquel que lo viva. Delito, pues ese amor nos quitaría energía para otras cosas (en el budismo, Kāma es amor sensual, sexual. Es un obstáculo en el camino hacia la iluminación, pues constituye egoísmo). O al amar a una persona, estaríamos discriminando, "amo a ésta, pero no a aquella".
Además para que hubiera delito, debería haber reglas que así lo marquen. Y, a veces, las únicas reglas están impuestas por nosotros mismos y no por el entorno.
También, para que hubiera delito, en este caso se necesitará un "cómplice".
Lo único que se puede aseverar - sin absoluta certeza - es que toda persona puede llegar a cometer un delito al no amar (en este momento acaban de colapsar mis neuronas, perdón). Esto ya lo han marcado otros, con mejores palabras que las mías.
Nota: (extracto de la introducción realizada por Carlos Rubio) Es en la vida del escritor japonés Natsume Soseki (1867-1916), donde se inserta el reinado del emperador Meiji, el período por excelencia de reformas, de la gran segunda transformación en la historia del pueblo japonés. "Ética oriental y técnica occidental" (toyo no dotoku, seiyo no gakugei) era una de las consignas que circulaban en el Japón de mitad del siglo XIX. La literatura del período Meiji, es testimonio de lo entrañablemente caro que sería el precio por prescindir de lo tradicional y asiático y perseguir lo moderno y lo occidental. Se sacrificaba una parte de la identidad cultural.
Natsume Soseki, poeta, ensayista y autor de novelas, es el autor moderno, y a la vez clásico por excelencia, de Japón. Su maestría en el dominio de los más diversos estilos, tanto en prosa como en poesía, le elevan por encima de escuelas, círculos y tendencias. Hablando de su obra, es un tópico mencionar eclecticismo y fusión entre el lirismo descriptivo de hondas raíces japonesas y la capacidad analítica y psicológica de la novela europea de fines del siglo XIX.
Luego de leer esta nota enEl País, comencé a pensar que ocurriría por estas latitudes. El primer pensamiento sería que en las universidades públicas, tal vez no suceda; pero en algunas universidades privadas pudiera ser que a la posible "infractora" le hagan una llamada de atención (todo puede ocurrir). Lo que si no puedo pensar (aceptar) es que por aquí, una estudiante reciba rechiflas, insultos y hasta agresiones por su forma de ir vestida. Tal vez estoy siendo ingenuo en pensar que, como grupo humano, podemos llegar a comportarnos en forma diferente a esos estudiantes brasileños. Se podría enumerar, como resalta la nota en Univisión , que es un bolsón conservador; pero brutos y retrogradas, hay en todas partes. Siempre hay excusas para demostrar un comportamiento vejatorio y poner como pretexto, " estaba vestida indecentemente". Quiero pensar que en nuestras universidades, no, eso no. Pero tal vez peque de ingenuo y llegado el caso, sea más de lo mismo...
Iba a continuar escribiendo sobre Las Virtudes, recordando el libro de William J. Bennett. Pero realmente no da para más, estoy cansado, harto. Realmente cansado de todo y de todos.
Las virtudes que seguían: Perseverancia Honestidad Lealtad Fe
He leído que nada es tan influyente en la vida de los niños - y jóvenes - como el poder moral del ejemplo silencioso. Para que ellos tomen la moralidad en serio, deben ver a los adultos tomándose la moral en serio.
Algunas ideas a tener en cuenta: - Si se comparte el respeto por ciertos rasgos fundamentales de carácter: honestidad, compasión, perseverancia, coraje. Estas son virtudes. No se nace en posesión de estos conocimientos. Por ende, junto con el precepto, el hábito y el ejemplo, existe también la necesidad de lo que se puede llamar "alfabetización moral". - Brindar educación moral a los jóvenes, es incluir la mente y el corazón hacia el bien. Supone normas y preceptos, implica derechos y obligaciones de la vida comunitaria. - Deben alcanzar un nivel mínimo de función moral (funcionamiento) que los capacite para interpretar lo que ven en la vida y les ayude a vivirla bien. - Si se desea que los hijos posean rasgos de carácter que más admiramos, debemos enseñarles cuáles son esos rasgos y por qué merecen nuestras admiración y complaciencia. - Se habla de los valores y la importancia, como si fueran abalorios (bisutería). Pero las virtudes no son algo que se debe poseer, sino como parte esencial de la naturaleza del ser humano. Como un antídoto contra algunas distorsiones de los tiempos en que vivimos.
Si además de una inadecuada educación básica. Donde los niños y jóvenes son promovidos hacia los niveles superiores, sólo por el hecho de asistir, y no de una evaluación real. Es decir, está faltando lo básico. Si agregamos esa alfabetización moral - antes enunciada - y la ausencia de la misma. ¿Qué nos está quedando? Pues, nada.Si tanto los educadores, como los mayores de esos niños, no les enseñan, ni con palabras, ni con ejemplos, cuáles son los caminos a seguir; mal pueden ellos a ciencia cierta, saber de esas virtudes que los harían mejores.
Tal vez estoy siendo injusto con aquellos padres y educadores que sí se preocupan por dar esa educación moral. Mas es un trabajo arduo, pues una vez salidos de sus hogares e influencia, lo que los jóvenes y niños perciben es otra cosa. Si como sociedad, se están dando ejemplos en contrario; y se pueden ver que las conductas réprobas, son aplaudidas y/o festejadas. Mal se puede esperar que los niños y jóvenes actúen de forma correcta y noble, teniendo como norma de vida a las virtudes. Tal vez no debería escribir nada, pues no soy Émile Zola en su alegato Yo acuso. Sólo que no veo que como grupo orgánico estemos yendo por buen rumbo. En este momento recuerdo una frase adjudicada a Jean P. Sartre*:
La hipocresía, ese homenaje del vicio a la virtud
Nos estamos volviendo una sociedad hipócrita. Simulamos en mostrar lo que deseamos, y luego con el disimulo, ocultamos aquello que no se quiere mostrar.
Es por eso que no escribiré más sobre las virtudes. Para aquellos padres y educadores que pasen por aquí, quizás sientan que pagan justos por pecadores (frase hecha, lo sé). Pero no puedo dejar de pensar en colectivo, y no en forma individual. Yo asumo la parte que me corresponde, pero no vislumbro una mejor sociedad, sin educación en todos los niveles.
(*)Entiendo que la frase original fue de La Rochefoucauld, "La hipocresía no es sino el homenaje que el vicio rinde a la virtud"
Estuve leyendo aGABUy al escuchar la canción de Marvin Gaye, Cuando un hombre ama a una mujer, recordé otras canciones donde un hombre canta sobre sus amores. Entre todas las canciones, la más sentida que evoqué es, ne me quitte pas. Es una canción tan dolorosa y bella a la vez. No puedo dejar de pensar que en algún momento de mi vida, pasé por una situación similar. Pensar, "no me dejes". Sin llegar a decirlo; pues el decirlo en voz alta no cambiaría nada, pero dentro de la cabeza resonaría una y otra vez. Con algunas lágrimas cayendo, y sintiendo que las mismas quemaban. En la versión original de Jacques Brel se puede notar ese tormento (sufrimiento) al ser dejado por la persona amada.Las versiones de Maysa y Ute me parecen de lo mejor que he escuchado. Obvié la interpretación de Simone, pues la canta si poner emoción. Profesionalidad, sí; pero muy fría. La cantada por Sting puede ser algo extraña, pero proviniendo de un inglés lo hace con buen sentimiento (feeling). La última versión no deja de demostrar que se puede reír, uno mismo, de sus penas y dejar así atrás aquello que nos ha herido.
Jacques Brel
Maysa
Sting
Ute Lemper
Cirque du Soleil's Varekai
No me dejes hay que olvidar todo se puede olvidar lo que ya se fue olvidar el tiempo de los malos entendidos y el tiempo perdido para aclararlos olvidar esas horas que mataban a veces a golpes de porqués al corazón de la felicidad. No me dejes, .................
no me dejes Yo te ofreceré perlas de lluvia venidas de países donde no llueve. Yo escarbaré la tierra hasta después de mi muerte para cubrir tu cuerpo de oro y de luz Yo haré un reino donde el amor será rey donde el amor será ley donde tu serás reina. No me dejes, ..................
no me dejes Yo te inventaré palabras locas que tu comprenderás Yo te hablaré de esos amantes que han visto por dos veces arder sus corazones. Yo te contaré la historia de un rey que murió por no haber podido encontrarte. No me dejes, ..................
no me dejes Se ha visto a menudo resurgir el fuego del antiguo volcán que se creía demasiado viejo. Existen tierras quemadas que dan más trigo que en el mejor abril Y cuando viene la tarde para que un cielo arda el rojo y el negro ¿acaso no se unen? No me dejes, ................. no me dejes. No voy a llorar no voy a hablar me ocultaré allí para mirarte bailar y sonreír y al escucharte cantar y después reír. Déjame volverme la sombra de tu sombra la sombra de tu mano la sombra de tu perro No me dejes, ..................
no me dejes.
Leí el libro Palabras a mí mismo cuando tenía alrededor de 20-21 años. Era un libro que había sido escrito por un hombre en 1970, siendo reflexiones (preocupaciones) de una persona que se encontraba cerca de sus 35 años. Ya era un libro viejo, cuando llegó a mis manos. En su momento esos pensamientos me ayudaron a reflexionar sobre mis vivencias, o la falta de ellas. Claro que visto ahora, serían pensamientos muy "estilo californiano"; ahora lo llamarían new age. Al final del libro, Hugh aclaraba que sus notas no debía ser tomadas como axiomas, pues al terminar de escribir el libro algunas de esas ideas ya habían evolucionado o cambiado, no hay valor constante en las afirmaciones. ¿Cuál es el porqué de recordarlo ahora? Recuperé el libro. Ha sido reeditado. Encontrarlo ahora, con más años, más vivencias; me trae recuerdos y otros pensamientos. Algunos ya dejados atrás, otros con los que no concordaba en su momento, ahora me resultan válidos. Mi atención se detienen en:
A menos que acepte mis defectos es seguro que dudaré de mis virtudes. Esto todavía me molesta un poco, pues no dudo de mis virtudes; pero sé que muchas veces "agiganto" mis defectos y soy el primero en flagelarme.
Si verdaderamente acepto mi conducta es que he dejado de juzgarme. En los tiempos actuales es sencillo aceptar la conducta de uno, habiendo tanta conducta errónea - según mi parecer -; pero no es así, sé que la mayoría de la veces se puede actuar mejor.
Si alguien me despierta aversión o si me sorprendo ignorando o evitando a alguien en un grupo, probablemente estoy huyendo de un rasgo mío que esa persona exhibe. Es un pensamiento al cual no adscribo en su totalidad. Si una persona en un grupo demuestra ser discriminadora, ya sea sexista, clasista, o prejuiciosa ante lo diferente (tendencia sexual), o simplemente racista; no puedo dejar de sentir malestar u oponerme a su parecer. Debo emitir mi desagrado o mi oposición, sino estaría dejando la idea - equivoca - de compartir lo hecho o dicho.
Si algo que tú haces me irrita quiere decir que tu falta también es la mía. Todavía me hace "ruido". Me detengo a pensar, ¿es realmente así, o será mi intolerancia hacia la estupidez o las maldades cotidianas?
Interpretar mis pausas es problema de ellos. Y si, mis silencios suelen ser mortales.
Escuché la canción y además de atraerme la cantante - con esa voz algo maltratada -, la temática me atrapó. Busqué de dónde provenía; un tema realmente viejo, basado en un poema de Julio Flórez. Uno encuentra belleza en tema tan ríspido e inquietante, como la muerte. No hablaré de ella. Para alguien que ya se la ha encontrado dos veces (y no me ha llevado), lo único que puedo decir es: no le temo, mas no la busco.
No diré nada nuevo, nos los humanos conocemos dos certezas irrefutables. Por una lado tenemos la certeza que habremos de morir, y también que es absolutamente incierto cuándo y cómo. Para unos son angustiosos interrogantes, mas no para mí. Será tal vez que algo de romanticismo hay en mí, aunado a la concepción samurai de la vida. Recuerdo unos versos,
La vida del samuraí
es como la flor del ciruelo,
bella y breve.
Para él, como para la flor,
la muerte es algo natural y glorioso.
Reitero, me parece una bella canción. Y no, no soy necrófilo.
No diré nada nuevo, la música me aquieta. Estaba buscando el aria de Madame Butterfly y al encontrar esta versión, recordé - no sé porqué - la introducción de Guillermo Tell y ahí, hallé las versiones de Fantasía; las cuales me han traído otros recuerdos . Están para ser disfrutadas y que a cada uno le acerque sus recuerdos, o le despierten emociones.
Yo no negocio ningún feudo con la muerte,
Por los cambios provocados en forma y mente;
Ninguna vida menor que abraza la tierra
Se cruzará con él, ni a mi fe le dará guerra.
El eterno proceso avanza, De estado a estado el espíritu pasa; Estos son apenas los tallos destrozados, O las ruinas de una crisálida.
No culpo a la Muerte, pues ella desnuda El uso de la virtud en el planeta: Yo sé que aquel valor humano Brillará intensamente en otro lado.
Pero esto sólo la Muerte me provoca: La ira que se asienta en mi corazón; Ella distancia de tal modo los cuerpos Que a nuestros oidos no llega ningún lamento.
Lord Alfred Tennyson (1809-1892)
Otoño
Sobre su nueva y brillante tumba
Las hojas de otoño están cayendo,
Donde la hierba alta se inclina oyendo
El murmullo incesante de las olas.
Anciano otoño, estoy aquí
Con mis espigas en cada mano;
Pronuncia la palabra del olvido,
Sólo el reposo parece bueno para mi.
El pájaro habita en la escarpada aurora, La alondra traza el aire en silencio, La abeja danza entre las campanas del brezo Que ocultan a mi bella Señora.
El venado salvaje sobre su pecho con frialdad, Las aves silvestres elevan sus alas calientes; Y Ella a todos les sonríe indiferente, ¡La han dejado sola en su soledad.
Supuse que cuando el oscuro muro de su tumba Retuvo su delicada y femenina forma, Nadie evocaría la dicha que recorta La Luz efímera de la alegría.
Pensaron que la ola de la tristeza pasaría Sin dejar huellas en los años futuros; ¿Pero dónde están ahora todas las angustias? ¿Y dónde aquellas lágrimas?
Deja que luchen por el honor del aliento, O por el placer sombrío y fuerte, El morador de la Tierra de la Muerte Es inconstante e indiferente también.
Y si sus ojos han de observar y llorar Hasta que la fuente del dolor se seque, Ella no retornará -de su tranquilo sueño- Ni devolverá nuestros vanos suspiros.
Sopla, viento del oeste, sobre el árido túmulo: ¡Murmuren, arroyos del verano! No hay necesidad de otros sonidos
Para custodiar a mi dama en su descanso.
Emily Brontë(1818-1848)
Ya hace mas de 10 años de su fallecimiento, pero es como si hubiera sido ayer. Debo dejar ir el dolor. Este es mi homenaje. Encontrar en las palabras de otros, lo que hubiera querido escribir. No es lo mejor, pero como suele suceder, estoy sin palabras, sólo emociones. Tal vez debería pensar que me ha dado una última lección. Encarar la muerte con dignidad, valor, y en cierta forma, serena.
Aquí mi pequeño acto; un 10 de abril mi Madre falleció. Hoy me despido - de algún modo - tratando de asimilar lo acontecido y que el recuerdo sea tristemente dulce.
Sólo en el silencio la palabra, sólo en la oscuridad la luz, sólo en la muerte la vida; el vuelo del halcón brilla en el cielo vacío. (Ursula K.Le Guin)