fractal

4/8/09

Virtudes: responsabilidad

Responsabilidad significa capacidad de dar cuentas de nuestros actos. La conducta irresponsable es conducta inmadura. Asumir una responsabilidad es indicio de madurez.

Las personas que no han alcanzado la madurez aún no son plenamentes dueñas de sus poderes. Parte de nuestra reponsabilidad por lo que hacemos individualmente o en concierto con los demás varía con las estructuras sociales y políticas dentro de la que obramos, pero en general aumenta con la madurez.

La inmadurez también se prolonga inadvertidamente entre los adultos. Casi todos tienen excusas cuando las cosas salen mal entre los políticos, es común utilizar formas impersonales para evitar la culpa: "Se cometieron errores". Nadie se desvive por asumir la responsabilidad.

Somos responsables por la clase de persona que hemos hecho de nosotros mismos. Aristóteles señalaba, llegamos ser lo que somos como personas mediante las decisiones que tomamos.

Kierkegaard, en el siglo XIX, deploraba el efecto nocivo de las multitudes y las pandillas en nuestro sentido de responsabilidad. "Una multitud - escrito en Mi punto de vista - es de por sí inauténtica, dado que vuelve al individuo impertinente e irresponsable, o al menos reduce al mínimo su sentido de responsabilidad".

San Agustín - en Confensiones - hizo de esta disminución de la responsabilidad ante la presión de los pares un rasgo central de su meditación sobre el vandalismo de su juventud, "todo porque nos avergonzamos de abstenernos cuando otros nos incitan a participar".

Un sentido débil de la responsabilidad no debilita el hecho de la responsabilidad.

Las personas responsables son personas maduras que se hacen cargo de sí mismas y de su conducta. Son dueñas de sus actos y dan cuenta de ellos, responden por ellos.

  • ¿Quién amó más? - Joy Allison
"Madre, te amo", dijo el pequeño John.
Luego, olvidando su tarea, se caló la gorra
y fue al columpio del jardín
y dejo que ella llevara el agua y la madera.
"Te amo, madre -dijo la rosada Nell-,
más de lo que expresan las palabras".
Y pasó tan enfurruñada todo el día,
que su madre se alivió cuando salió a jugar.
"Te amo, madre -dijo la pequeña Fran-.
Hoy te ayudaré todo lo que pueda,
mucho me alegra que hoy no haya escuela".
Y meció al bebé hasta que él se quedó dormido.


Luego, con sigilo, fue a buscar la escoba,
y barrió el suelo y limpió la habitación;
atareada y feliz anduvo todo el día,
tan feliz como una niña puede estarlo.
"Te amo, madre" repitieron,
tres niños yéndose a la cama.
¿Cómo creéis que la madre supo
cuál de los tres la amaba más?



  • La espada de Damocles - texto de James Baldwin, adaptado
Erase una vez un rey llamado Dionisio, que gobernaba Siracusa, la ciudad más rica de Sicilia. Vivía en un elegante palacio donde había muchos objetos bellos y costosos, lo atendía una hueste de criados que siempre estaban prontos a obedecerle.
Naturalmente, como Dionisio tenía tanta riqueza y poder, había muchos en Siracusa que envidiaban su buena fortuna. Uno de ellos era Damocles. Era uno de los mejores amigos, y siempre le decía:

-¡Qué afortunado eres! Tienes todo lo que se puede desear. Debes de ser el hombre más feliz del mundo.

Un día Dionisio se cansó de esas palabras.

-Vamos- dijo -, ¿de verás crees que soy más feliz que los demás?

-Pues claro que sí- respondió Damocles -. Mira tus grandes tesoros, y el poder que posees. No tienes ninguna preocupación. ¿Cómo podría la vida ser mejor?

-Tal vez desees cambiar de lugar conmigo- dijo Dionisio.

-Oh, jamás soñaría con ello. Pero si pudiera gozar de tus riquezas y placeres por un día, nunca tendría mayor felicidad.

-Muy bien: Cambiemos de lugar por un sólo día, y gozarás de ellos.

Y así, al día siguiente, Damocles fue conducido al palacio , y todos los criados recibieron instrucciones de tratarlo como su amo. Lo vistieron con túnicas reales, le pusieron una corona de oro en la cabeza. Damocles se sentó una mesa en la sala de banquetes, y le sirvieron sabrosos manjares. No faltaba nada que pudiera complacerlo. había costosos vinos, bellas flores, raros perfumes y música deleitable. Se apoyó en mullidos cojines, y se consideró el hombre más feliz de la mundo.
-Ah, esto es vida- le suspiró a Dionisio, quien estaba sentado en el otro extremo de la larga mesa -. Nunca he disfrutado tanto.
Y al llevarse una taza a los labios, elevó los ojos al techo. ¿Qué era eso que colgaba allá arriba, un objeto filoso cuya punta casi le tocaba la cabeza?
Damocles se quedó tieso. La sonrisa se le borro de los labios, y su rostro se puso ceniciento. Le temblaron los labios. No quería más comida, ni bebida, ni más música. Sólo quería largarse del palacio, irse muy lejos. Pues sobre su cabeza pendía una espada, sujeta al techo por un mero pelo de caballo. La filosa hoja relucía mientras le apuntaba entre los ojos. Iba a levantarse y echar a correr, pero se contuvo, temiendo que cualquier movimiento brusco partiera esa delgada hebra e hiciera caer la espada. Se quedó petrificado en la silla.
-¿Qué sucede, amigo mío?- preguntó Dionisio -. Pareces haber perdido el apetito?
-¡Esa espada, esa espada!- susurró Damocles -. ¿No la ves?
-Claro que la veo- dijo Dionisio -. La veo todos los días. Siempre pende sobre mi cabeza, y siempre existe el peligro de que alguien corte esa delgada hebra. Tal vez uno de mis asesores envidie mi poder e intente asesinarme. O alguien pueda propagar mentiras sobre mí, para azuzar al pueblo en mi contra. Puede ocurrir que un reino vecino envíe un ejército para capturar mi trono. O puedo tomar una decisión imprudente que provoque mi caída. Si quieres ser monarca, debes estar dispuesto a aceptar estos riesgos. Forman parte del poder, como verás.
-Sí, claro que veo- dijo Damocles -. Ahora veo que estaba equivocado, y que tienes mucho en que pensar aparte de las riquezas y la fama. Por varo, ocupa tu lugar, y déjame regresar a mi casa.
Y mientras vivió, Damocles nunca más quiso cambiar de lugar con el rey, ni siquiera por un instante.




Nota: Próximo post sobre las virtudes: amistad.



Clave: El libro de la virtudes, William J. Bennett, Javier Vergara Editor S.A., 1995.



12 comentarios:

talita dijo...

Artus, creo que me vengo reconociendo en cada uno de estos post. hace rato que vengo cavilando por el mismo sendero.
que bueno encontrarme con esto, por aqui.
salutes

Winter dijo...

Artus, me parece impropio de mi parte agregar algo. Es un excelente post y la anécdota de la Espada de Damocles me remontó a la adolescencia, cuando el mundo se desplegaba ante mis sentidos para ser conquistado. Hermoso post.
Felicitaciones. Lo disfruté de principio a fin.
Abrazo

Vir dijo...

confieso que me impactaste, no sólo por insertar a kierkegaard en tu post ( mi amor adolescente fue Temor y Temblor) sino por la espada de damocles, historia que me encanta y cuento a mis alumnos junto con la del rey midas.
Me encanta leer lo que escribís
Tiene vuelo propio
beso

Artus dijo...

Talita
Es reconfortante q' nos encontremos por los mismos senderos de pensamientos. Eso puede indicarnos q' somos varios; sólo nos falta hacernos notar más...
Saúdos

Winter
Su disfrute es también el mío al ver q' trae gratos recuerdos. Gracias por las palabras.
Un úrsido abrazo, si me lo permite.

Vir
Ah! las historias q' hemos leído, o nos han contado cuando eramos chicos... Siempre es bueno recordarlas. Me alegro por tus alumnos.
Gracias por tus conceptos, enhorabuena si lo has disfutado.
Besos

Pili dijo...

"(...)llegamos ser lo que somos como personas mediante las decisiones que tomamos."
Sabe Artus hace mucho tiempo que pienso de esa manera, el presente es la consecuencia de aquellas decisiones que tomamos en el pasado, y si bien esas elecciones tenían que ver con una situación particular, no dejan de ser nuestras. Maduros o inmaduros, en las mejores o en las peores circunstancias, conociendo o con ignorancia, las decisiones que tomamos son nuestra responsabilidad.
Saludos Sabio Caballero.

GABU dijo...

Y me paralizaste a pesar del aviso previo,eh?!

En los ùltimos tiempos creo que por una necesidad interna demasiado inquieta mi estado de madurez (si es que alguna vez lo tuve) involucionò y lo asumo...

Tambièn me hago cargo a viva voz de mi estado latente culpògeno y aunque no me causa gracia tambièn asumo que hago escasos intentos por reveer y trabajar sobre èste temita...

P.D.:Conclusiòn ¿? Descubrì no hace mucho una palabra detonante que funciona en mì como un "click"!!
Siempre siempre al momento de hacerse cargo y asumir responsabilidades antepongo el tediosìsimo pero y siento que actùa como ese Poncio Pilatos que se planta y a la vez se desliga de responsabilidad alguna...

Buè,otra vez me fuì al joraca,aunque hoy pal lado de los tomates... :S

BESITUS MEDITABUNDOS
(juro que a veces cuando tengo estos "mea culpa" se me estanca la sangre de las venas) :(

Etienne dijo...

Claro! No es lo mismo asumir la responsabilidad de algo que asumirse culpable.
Es decir, si alguien nos encarga algo o nosotros mismos decimos que vamos a hacer tal cosa, debemos hacerla. Básicamente, adaptarse al momento de la vida en que estamos.
A mi no me cuesta ni lo uno ni lo otro, aunque creo que a veces me voy de mambo.
Abrazos!!

Ana dijo...

El tema es que cada vez hay más adultos no-adultos...

Esa abundancia de gente que no se hace cargo de nada termina por cansar a los que optamos por otra cosa (o que nacimos distintos de fábrica, con el chip de la ultra-responsabilidad incorporada).

Artus dijo...

Pili
Enhorabuena todo aquello q' nos hace ser lo q' somos.
Gracias, mas no soy sabio; sólo algo leído... :P

GABU
Eso de haberte paralizado, me parece demasiado ;)
Está bien, sabés como sos y te atenés a ello. Por lo menos te quedaste meditabunada...por un ratito :)
Besus

Etienne
Creo q' las mayoría de los q' nos consideramos "responsables" de nuestros actos, nos pasamos de mambo..
Abrazote

Ana
Es así, nomás. Nada q' agregar; seguiremos "lidiando" con ellos...
Habrá q' inculcarle al poroto, con la leche templada y en cada canción... (perdón Nano!!)
Beso, mami

Irene dijo...

Me encanto Joy Allison!!!!

Y cuanta verdad hay en ello.

Gracias Artus, un buen momento para reflexionar y mirarnos al espejo..


Besos grandes pa uste.

Artus dijo...

Besos para Ud. Irenus, me alegro q' disfrute con Joy. En cuanto a la reflexión, c/u tomará diferentes caminos.

Nuevamente, Besos.

berenice dijo...

querido artus
Gracias por la entrada, es valioso recordar la responsabilidad como una virtud y no como una carga.
Habiendo tantos irresponsables en el mundo,que creen pasarla bien por esa posición es bueno que se reconozca la posición resistente del responsable.
Besos